Me parece increíble. Hoy ha sido el primer día en mucho, mucho tiempo que no he sabido nada de ti, que no hemos hablado, que no te he puesto un mensajito al móvil, que no te he escrito un correo... El primer día de silencio total y absoluto por parte de los dos... En mi caso sólo ha sido un silencio de palabras, porque, como era de esperar, mis pensamientos, como siempre han sido tuyos. No... no como siempre, hoy han sido pensamientos distintos, pensamientos tristes, los pensamientos más negros que he tenido jamás. Otras veces lo has intentado, alejarte de mí, poner silencio entre nosotros, sin conseguirlo, pero esta vez es diferente, lo sé. Y saberlo me ha llenado el alma de miedo, tengo miedo de no saber vivir sin ti, de extrañarte tanto que me deje morir en vida, de no poder dejar de llorar y de no quitarme de encima este dolor de cabeza horrible que hoy me ha acompañado durante todo el día... Otras veces no hemos hablado por circunstancias, pero yo te sabía conmigo, y tú me sabías contigo, así que era diferente, nada que ver con lo de hoy. Y tengo mucho miedo de que mis días a partir de ahora vayan a ser así, un continuo extrañarte, una permanente sensación de pérdida, una desagradable impresión de haber desnudado tanto mi alma contigo, que ahora está desprotegida, vulnerable y tan herida, que no sé si alguna vez se recuperará. Y no te estoy culpando a ti de nada, cielo, en ningún momento me ofreciste la luna, fui yo que me atreví a soñar con ella. No me siento engañada, ni nada por el estilo. Sólo triste, porque al saberme sin ti, me doy cuenta de lo vacía que está mi vida, que la llenaba tan solo con una ilusión. Hoy pasé mala noche, así que me voy a ir a dormir. Escribir aquí es bueno para el alma, sé que no soy la única que sufre, no es que eso sea un consuelo, pero al menos una no se siente tan sola. Gracias.